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¿Cómo usar una Mochila Portabebés?

La mochila portabebés es uno de los elementos más fáciles de poner y quitar, además de ser uno de los más utilizados. Una mochila de este tipo da una confianza automática, ya que sólo tienes que meter al bebé ahí, abrochar los tirantes y listo. Sin embargo, puede que tengas dudas sobre cómo utilizarla correctamente, porque en ocasiones podemos ir incómodos o temer por la seguridad de nuestro niño/a.

La mayoría de los padres prefieren una mochila portabebés ya que es más sencilla de colocar. Sin embargo, debes tener en cuenta que, aunque tus gustos puedan ser importantes, tienes que tener en cuenta el peso y altura del bebé, por lo que no siempre será tu mejor opción. En caso de que sí, procedamos a aprender a usar una mochila portabebés.

Antes de colocar a tu bebé en mochila portabebés debes instruirte sobre su uso: leer las instrucciones, comprobar qué cosas regulas con cada ajuste, si dispone de broches o, en cambio, tendremos que anudar, etc. Una vez que lo hayas hecho, podremos pasar a la parte práctica.

Primero: ten en cuenta que es importante que, cada vez que te pongas la mochila, desajustes y ajustes las tiras, sobretodo si es compartida con alguien más. No siempre se va cómodo con el mismo ajuste de otra persona, ya que la postura muta.

  1. Debes colocar el cinturón a la cintura. Pero, si tu bebé es pequeño, puedes colocarlo un poco más alto para que no se te quede demasiado bajo.
  2. Sitúa su trasero a la mitad del ancho del cinturón e intenta colocarlo en posición ranita (rodillas flexionadas más altas que el trasero). El bebé debería lograr cubrir todo el espacio disponible para esta parte del cuerpo sin que queden imperfecciones.
  3. Procede a cubrir al bebé con la mochila y utiliza un tirante mientras sujetas al bebé con un brazo. Después, ponte el otro.
  4. Abrocha el broche de la espalda. ¿Sientes que no llegas? Es más común de lo que crees: desajusta las tiras que regulan el largo de los tirantes e intenta nuevamente.
  5. Por último, ajusta todas las tiras que tenga la mochila hasta que estés cómoda y que el ajuste de ambos tirantes sea simétrico.
  6. Antes de echarte andar, comprueba si la tensión es adecuada. Para eso, échate hacia delante y mide que la separación entre ti y el bebé sea, como mucho, de un dedo.

Si te preguntas si el cinturón va a la cintura o en la cadera, deberás tener en cuenta el tamaño del bebé y si lo porteas delante o detrás:

  • Si el bebé es pequeño, intenta colocar el cinturón un poco más arriba de la cintura.
  • Si te quita visibilidad deberías portear a la espalda.
  • Porteando a la espalda hay gente que está mucho más cómoda con el cinturón en la cintura o más arriba (y el bebé pasará a mirar por encima de tu hombro) y otros llevándolo más abajo. Esto dependerá estrictamente de la comodidad de tu cuerpo.

Si quieres evitar que tu bebé quede demasiado bajo, pasa a situar el cinturón a la altura que lo necesites. Esto hará que quede a la altura de un beso.

Si, en cambio, el bebé no llena el espacio disponible para su trasero y quedan algunas bolsas, significa que aún es pequeño para ir en esa mochila. También habría que valorar su capacidad motora.

Por último, ten en cuenta que, si ajustas de forma floja los tirantes, se te caerán hacia los lados. Caso contrario, si ajustas mucho, notarás demasiada tensión. Si posicionas el cierre demasiado alto, el peso se carga en los hombros lo que resulta en una posición muy incómoda de llevar.

De forma general, se suele colocar alto porque sino es muy difícil llegar al broche y cerrarlo.